TARARÁ
Matrioska que narra el programa de atención médica desarrollado por Cuba para los niños víctima del accidente nuclear de Chernóbil ocurrido en 1986. A partir de 1990, el gobierno cubano estableció en la zona costera de Tarará, al este de La Habana, un centro especializado para recibir a niños y adolescentes afectados por la radiación, procedentes principalmente de Ucrania,. Durante más de dos décadas, hasta 2011, el programa atendió de manera gratuita a más de 26.000 pacientes, la mayoría menores de edad, ofreciendo tratamiento oncológico, endocrinológico, dermatológico, ortopédico, apoyo psicológico y procesos de rehabilitación mientras continuaban su educación.
El programa fue puesto en marcha en un momento especialmente crítico para Cuba. La desaparición de la Unión Soviética y la continuidad de las sanciones y el bloqueo impuestos por Estados Unidos, supuso el inicio del denominado Período Especial, una profunda crisis económica caracterizada por la escasez de combustible, alimentos, medicamentos y recursos básicos. A pesar de este contexto, el Estado cubano decidió mantener durante más de veinte años un programa sanitario sostenido para pacientes extranjeros, asumiendo íntegramente los costos de transporte interno, alojamiento, alimentación y atención médica.
El trabajo reivindica este episodio como una experiencia de internacionalismo mediante el cuidado de la salud y educación de los niños como una acción política.
MIRA EL TRABAJO COMPLETO AQUÍ:
